MONASTERIO DE SANTA MARíA LA REAL (AGUILAR DE CAMPOO)
Una vieja leyenda sitúa los orígenes de este antiguo monasterio en los primeros años del siglo IX
Una vieja leyenda sitúa los orígenes de este antiguo monasterio en los primeros años del siglo IX, cuando los montañeses del norte comienzan a colonizar poco a poco las tierras llanas de la meseta. Sin embargo no será hasta principios del XI cuando puede atestiguarse con fiabilidad su existencia, empezando a recibir donaciones que acabarán conformando un amplio dominio que se extendía por tierras palentinas, vallisoletanas, burgalesas y cántabras. En 1169 el rey Alfonso VIII de Castilla instala aquí una comunidad de monjes premostratenses, quienes desarrollarán un gran programa constructivo dentro de las pautas románicas en boga. A esta época y décadas posteriores corresponden el claustro bajo, la sala capitular, refectorio, cocina, cilla, capilla del abad e iglesia, estancias que se decoran ocasionalmente con notables capiteles vegetales y figurados.
La baja Edad Media fue un tiempo de crisis que poco a poco se irá superando, ampliándose notablemente el edificio durante los siglos XVIII y XVIII, poco antes de que la desamortización de 1835 diera paso al abandono y ruina, lo que obligó a que las mejores piezas escultóricas se trasladaran al Museo Arqueológico Nacional de Madrid. La recuperación del edificio se inició en 1978 y hoy es uno de los centros de referencia de investigación, difusión y rehabilitación del patrimonio cultural.
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