TERNERA DE LOS PIRINEOS CATALANES
La alimentación de los animales se basa en de un alimento de volumen (generalmente forraje desecado)
Se trata de una carne de ganado vacuno producida en base a una alimentación y un manejo adecuados y tradicionales de la zona de montaña de los Pirineos.
Los animales utilizados para la producción de esta carne deben ser de la raza autóctona "Bruna de los Pirineos", o de las razas Charolais, Limousine y sus cruces adaptadas a la zona geográfica de la Indicación Geográfica Protegida.
Las clasificaciones de canales que quedan amparadas en esta IGP son la E, U y R (Excelente, muy buena y buena respectivamente), con perfiles que van de superconvexos a rectilíneos y de un desarrollo muscular de excepcional a bueno.
Los pesos mínimos de las canales serán de 225 kg para los machos y 180 kg para las hembras.
El color de la carne irá de rosado a rojo brillante. El color de la grasa será de color blanco a crema y se observará la presencia de grasa intramuscular.
Con todo ello, se consigue una carne de excelente calidad, con una terneza excepcional
La zona geográfica de producción delimitada por esta Indicación Geográfica Protegida comprende las siguientes comarcas:
Alt Empordà, Alta Ribagorça, Alt Urgell, Berguedà, Cerdanya, Garrotxa, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, Solsonès, Ripollès y Vall d'Aran.
Así como los municipios de zonas geográficas cercanas y de características climáticas similares a las de los Pirineos como son algunos municipios de las subcomarcas del Lluçanès (que corresponden al noroeste de Osona): Perafita, Olost, Tavérnoles, Lluçà y Oristà y el municipio de Moià que se encuentra al este del Bagès.
La zona de elaboración (sacrificio y despiece), corresponde a todo el territorio de Catalunya.
Los terneros nacen al aire libre en los mismos prados donde pastan sus madres, las cuales se crían en régimen extensivo. Los terneros se crían junto a sus madres, como mínimo durante los primeros cuatro meses, alimentándose a base de la leche de sus madres y de los pastos frescos.
Tras el destete, los animales se separan por sexos y son conducidos a las instalaciones de cebo de cada explotación. Éstas deben cumplir unos requisitos mínimos como ser cubiertas o semi-cubiertas, estar bien ventiladas, disponer de una superficie de 3 m2./animal como mínimo y de una zona de reposo separada de la de alimentación, seca y con cama de paja.
Los lotes de cebo están formados por un máximo de 20 animales. Los locales son desinfectados, desinsectados y desratizados entre lotes consecutivos, guardando el correspondiente vacío sanitario. Los animales con procesos infecciosos o traumáticos, o sospechosos de padecerlos, son aislados del resto en una zona habilitada al efecto.
Durante la etapa de crecimiento y engorde, la alimentación de los animales se basa en de un alimento de volumen (generalmente forraje desecado) y una mezcla equilibrada de cereales y leguminosas triturados.
El sacrificio de los animales se realiza al final de la fase de engorde, a la edad de 10 a 15 meses para los machos y de 9 a 12 meses para las hembras. Las condiciones de transporte y espera para el sacrificio son las adecuadas para ocasionar el mínimo de agresiones y trastornos a los animales.
En los mataderos registrados en la Indicación Geográfica siempre se garantiza la separación de los animales amparados del resto y también la separación entre ellos por sexos y por explotaciones. Se mide el pH en todas las canales, como máximo 24 horas después del sacrificio, y éste debe ser inferior a 6 para que la canal pueda ser vendida bajo el amparo de la I.G.P.
A su llegada a los puntos de venta autorizados, las canales deben reposar en cámara un mínimo de siete días antes de iniciar su venta al público, a fin de asegurar una buena maduración de la carne.
Los animales utilizados para la producción de esta carne deben ser de la raza autóctona "Bruna de los Pirineos", o de las razas Charolais, Limousine y sus cruces adaptadas a la zona geográfica de la Indicación Geográfica Protegida.Las clasificaciones de canales que quedan amparadas en esta IGP son la E, U y R (Excelente, muy buena y buena respectivamente), con perfiles que van de superconvexos a rectilíneos y de un desarrollo muscular de excepcional a bueno.
Los pesos mínimos de las canales serán de 225 kg para los machos y 180 kg para las hembras.
El color de la carne irá de rosado a rojo brillante. El color de la grasa será de color blanco a crema y se observará la presencia de grasa intramuscular.
Con todo ello, se consigue una carne de excelente calidad, con una terneza excepcional
La zona geográfica de producción delimitada por esta Indicación Geográfica Protegida comprende las siguientes comarcas:
Alt Empordà, Alta Ribagorça, Alt Urgell, Berguedà, Cerdanya, Garrotxa, Pallars Jussà, Pallars Sobirà, Solsonès, Ripollès y Vall d'Aran.
Así como los municipios de zonas geográficas cercanas y de características climáticas similares a las de los Pirineos como son algunos municipios de las subcomarcas del Lluçanès (que corresponden al noroeste de Osona): Perafita, Olost, Tavérnoles, Lluçà y Oristà y el municipio de Moià que se encuentra al este del Bagès.
La zona de elaboración (sacrificio y despiece), corresponde a todo el territorio de Catalunya.
Los terneros nacen al aire libre en los mismos prados donde pastan sus madres, las cuales se crían en régimen extensivo. Los terneros se crían junto a sus madres, como mínimo durante los primeros cuatro meses, alimentándose a base de la leche de sus madres y de los pastos frescos.
Tras el destete, los animales se separan por sexos y son conducidos a las instalaciones de cebo de cada explotación. Éstas deben cumplir unos requisitos mínimos como ser cubiertas o semi-cubiertas, estar bien ventiladas, disponer de una superficie de 3 m2./animal como mínimo y de una zona de reposo separada de la de alimentación, seca y con cama de paja.
Los lotes de cebo están formados por un máximo de 20 animales. Los locales son desinfectados, desinsectados y desratizados entre lotes consecutivos, guardando el correspondiente vacío sanitario. Los animales con procesos infecciosos o traumáticos, o sospechosos de padecerlos, son aislados del resto en una zona habilitada al efecto.
Durante la etapa de crecimiento y engorde, la alimentación de los animales se basa en de un alimento de volumen (generalmente forraje desecado) y una mezcla equilibrada de cereales y leguminosas triturados.
El sacrificio de los animales se realiza al final de la fase de engorde, a la edad de 10 a 15 meses para los machos y de 9 a 12 meses para las hembras. Las condiciones de transporte y espera para el sacrificio son las adecuadas para ocasionar el mínimo de agresiones y trastornos a los animales.
En los mataderos registrados en la Indicación Geográfica siempre se garantiza la separación de los animales amparados del resto y también la separación entre ellos por sexos y por explotaciones. Se mide el pH en todas las canales, como máximo 24 horas después del sacrificio, y éste debe ser inferior a 6 para que la canal pueda ser vendida bajo el amparo de la I.G.P.
A su llegada a los puntos de venta autorizados, las canales deben reposar en cámara un mínimo de siete días antes de iniciar su venta al público, a fin de asegurar una buena maduración de la carne.
© Mapya

