DANZA DE LOS ZANCOS (ANGUIANO - LA RIOJA)
Fiesta de interés turístico internacional
Cada año, con ocasión de las fiestas de su patrona María Magdalena, Anguiano ofrece la actuación de sus danzantes de zancos.
En la Rioja se han utilizado los zancos por parte de los ganaderos del alto Oja para recorrer las zonas humedas, atravesar los prados encharcados y también en épocas de nevadas.
Los zancos son útiles de madera de haya y se sujetan a la pierna mediante una horquilla que los mantien unidos al tobillo. Tienen una altura de 45 cm. y terminan en punta.

La danza de los zancos sólo existe en Anguiano las primeras referencias escritas sobre ella datan del siglo XVIII. Su origen no está claro y quizás tenga que ver con el rirual pastoril.
Cada año, en dos ocasiones, y con motivo de la fiesta y traslado de la patrona del lugar, ocho jóvenes ejecutan la danza.
La danza tiene lugar el 22 de julio, fiesta de la patrona y el último fin de semana de septiembre, cuando la imagen de la santa es devuelta a su ermita donde residira durante el invierno.
Los danzantes acompañan la procesión y realizan su peligrosa danza lanzándose por la cuesta que conduce de la iglesia ala plaza, girando vertiginosamente y creando un bello espectáculo, incrementado por el colorido de sus tradicionales trajes.
En la Rioja se han utilizado los zancos por parte de los ganaderos del alto Oja para recorrer las zonas humedas, atravesar los prados encharcados y también en épocas de nevadas.
Los zancos son útiles de madera de haya y se sujetan a la pierna mediante una horquilla que los mantien unidos al tobillo. Tienen una altura de 45 cm. y terminan en punta.

La danza de los zancos sólo existe en Anguiano las primeras referencias escritas sobre ella datan del siglo XVIII. Su origen no está claro y quizás tenga que ver con el rirual pastoril.
Cada año, en dos ocasiones, y con motivo de la fiesta y traslado de la patrona del lugar, ocho jóvenes ejecutan la danza.
La danza tiene lugar el 22 de julio, fiesta de la patrona y el último fin de semana de septiembre, cuando la imagen de la santa es devuelta a su ermita donde residira durante el invierno.
Los danzantes acompañan la procesión y realizan su peligrosa danza lanzándose por la cuesta que conduce de la iglesia ala plaza, girando vertiginosamente y creando un bello espectáculo, incrementado por el colorido de sus tradicionales trajes.

