MUSEO NACIONAL DE ARTES DECORATIVAS
Sesenta salas, en las que se distribuyen unos quince mil objetos
El Museo Nacional de Artes Decorativas se crea por Real Decreto de 1912, con el nombre de Museo Nacional de Artes Industriales. Previamente, en época de Amadeo I se había fundado el Museo Industrial. La primera fase de actividad del museo, está presidida por las personalidades de su director, Rafael Domenech, y de su conservador, Luis Pérez Bueno, quienes dan una orientación pedagógica a la institución, que pretende ser lugar para el aprendizaje de los artesanos, fabricantes, artistas y conocedores de las artes industriales, siguiendo una concepción similar a la que había animado la puesta en marcha de otros museos del mismo tipo, como el South Kensington Museum (hoy Victoria and Albert Museum) de Londres, y el Musèe des Arts Dècoratifs de París. La colección primera, que comprendía unos mil quinientos objetos, se ubicó en seis salas en un piso de la calle Sacramento.

En 1932, se trasladó a su actual sede en la calle Montalbán, a un palacete de tres pisos que había sido erigido por la Duquesa de Santoña en los años ochenta del siglo pasado y que en 1909, se había convertido en Escuela de Magisterio. El Estado compró el edificio en 1941, y se emprendieron obras de acondicionamiento y ampliación que le dieron la apariencia que tiene en la actualidad. En esta segunda fase de su historia, los criterios de los responsables del Museo se orientan hacia la investigación. En 1962, edificio y colecciones fueron declarados monumento histórico artístico.
La colección se expone en sesenta salas, en las que se distribuyen unos quince mil objetos, de los cuarenta mil que componen la totalidad de la colección. Parte de ésta está depositada en otros museos, por ejemplo, en el Centro Nacional del Vidrio, en La Granja de San Ildefonso. Aunque la mayor parte de las piezas son españolas, hay un importante fondo de procedencia extranjera, que trata de reflejar las relaciones artísticas y las importaciones de objetos cotidianos y de lujo a lo largo de los siglos. Es especialmente importante la colección de arte oriental, cuyo núcleo procede del conjunto atesorado por Carlos III para el Gabinete de Historia Natural.
La mayor parte de los objetos son originarios de China, abarcando fundamentalmente las dos últimas dinastías: la Ming (1368-1644) y la Qing (1644-1912). Entre ellos se cuenta un importante grupo de porcelanas de la familia Verde, Rosa y de Exportación. Algunas de éstas, de excelente factura, llevan escudos nobiliarios de familias españolas como los Gálvez, Asteguieta o Alvarez de Toledo. Otros conjuntos destacados son los trajes imperiales y de funcionarios de la corte de la última dinastía, y un grupo de instrumentos musicales de la misma época y de compleja tipología. También son muy notables los rollos de pinturas de todo tipo de temática (paisajística, de flores y pájaros, histórica, religiosa) y las acuarelas sobre papel de médula de junco, así como los bronces arcaizantes con piezas de notable calidad.
Las artes decorativas occidentales son las más abundantes, e incluyen artes del fuego (cerámica, loza, porcelana, vidrio), mobiliario, textiles, orfebrería y metalistería, marfiles, cordobanes y guadamecíes, nacimientos, obra sobre papel y algo de pintura y escultura.
La colección de cerámica, loza y porcelana cuenta con cuatro mil piezas, la más antigua de las cuales es una tinaja toledana del siglo XI. Hay una excelente representación todos los alfares españoles, entre los que destacan Manises, Teruel, Talavera, Puente del Arzobispo y Alcora. La loza estampillada está representada por las producciones de Sargadelos, Pasajes, Pickman-La Cartuja, San Juan de Aznalfarache, etc. Hay porcelanas de casi todas las grandes manufacturas europeas: Meissen (siglos XVIII y XIX), Sèvres, París; Limoges, Caughley, Longport, Capodimonte y otras. De las españolas hay vajillas y esculturas de la Real Fábrica del Buen Retiro (1760-1808), de los maestros Gricci, Carlos Scheppers y Bartolomé Sureda, y de la Real Fábrica de la Moncloa (1821-1871). Del siglo XX destacan obras de Peyró, Blat y Josep Guardiola.
La colección de vidrios es muy extensa y abarca desde los más antiguos grecopúnicos del siglo IV, romanos y visigodos, hasta las obras únicas de Lalique y de Loetz, con un conjunto muy importante de La Granja, datable entre 1727 y 1823.

El fondo de textiles se compone de piezas planas no confeccionadas, de ajuar doméstico y de indumentaria, ésta última tanto civil como religiosa. Cronológicamente arranca del siglo II, con el conjunto de piezas coptas, y llega prácticamente a la actualidad. Comprende un repertorio de técnicas muy variado, que incluye damascos, brocados, brocateles, terciopelos, estampados, batiks, ikats, bordados, encajes, etc. El repertorio de indumentaria se complementa con un extenso grupo de abanicos y con otros objetos de uso personal como monederos, carnets de baile, tabaqueras, etc.
El grupo de alfombras españolas de Cuenca y Alcaraz de los siglos XV-XVII es de los mejores de los conservados en un museo español.
El mobiliario español está muy bien representado a partir del siglo XIV, siendo la del Museo Nacional de Artes Decorativas la mejor colección de piezas comprendidas entre el gótico y el barroco existentes en una colección pública. Prácticamente todas las tipologías creadas hasta el siglo XIX figuran en las salas del MNAD, destacando los escritorios (comúnmente denominados bargueños), las camas y los muebles de asiento.
Joyas y metales, tanto de aplicación arquitectónica como doméstica, completan una colección muy rica y variada.
Horario de visitas:
De martes a viernes: de 9:30 a 15:00 h.
Sábados y domingos: de 10:00 a 14:00 h.
Lunes: cerrado
Visitas de grupos: Por petición previa.Teléfono: 91-532 64 99
Titularidad: MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA. (Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales)

En 1932, se trasladó a su actual sede en la calle Montalbán, a un palacete de tres pisos que había sido erigido por la Duquesa de Santoña en los años ochenta del siglo pasado y que en 1909, se había convertido en Escuela de Magisterio. El Estado compró el edificio en 1941, y se emprendieron obras de acondicionamiento y ampliación que le dieron la apariencia que tiene en la actualidad. En esta segunda fase de su historia, los criterios de los responsables del Museo se orientan hacia la investigación. En 1962, edificio y colecciones fueron declarados monumento histórico artístico.
La colección se expone en sesenta salas, en las que se distribuyen unos quince mil objetos, de los cuarenta mil que componen la totalidad de la colección. Parte de ésta está depositada en otros museos, por ejemplo, en el Centro Nacional del Vidrio, en La Granja de San Ildefonso. Aunque la mayor parte de las piezas son españolas, hay un importante fondo de procedencia extranjera, que trata de reflejar las relaciones artísticas y las importaciones de objetos cotidianos y de lujo a lo largo de los siglos. Es especialmente importante la colección de arte oriental, cuyo núcleo procede del conjunto atesorado por Carlos III para el Gabinete de Historia Natural.
La mayor parte de los objetos son originarios de China, abarcando fundamentalmente las dos últimas dinastías: la Ming (1368-1644) y la Qing (1644-1912). Entre ellos se cuenta un importante grupo de porcelanas de la familia Verde, Rosa y de Exportación. Algunas de éstas, de excelente factura, llevan escudos nobiliarios de familias españolas como los Gálvez, Asteguieta o Alvarez de Toledo. Otros conjuntos destacados son los trajes imperiales y de funcionarios de la corte de la última dinastía, y un grupo de instrumentos musicales de la misma época y de compleja tipología. También son muy notables los rollos de pinturas de todo tipo de temática (paisajística, de flores y pájaros, histórica, religiosa) y las acuarelas sobre papel de médula de junco, así como los bronces arcaizantes con piezas de notable calidad.
Las artes decorativas occidentales son las más abundantes, e incluyen artes del fuego (cerámica, loza, porcelana, vidrio), mobiliario, textiles, orfebrería y metalistería, marfiles, cordobanes y guadamecíes, nacimientos, obra sobre papel y algo de pintura y escultura.
La colección de cerámica, loza y porcelana cuenta con cuatro mil piezas, la más antigua de las cuales es una tinaja toledana del siglo XI. Hay una excelente representación todos los alfares españoles, entre los que destacan Manises, Teruel, Talavera, Puente del Arzobispo y Alcora. La loza estampillada está representada por las producciones de Sargadelos, Pasajes, Pickman-La Cartuja, San Juan de Aznalfarache, etc. Hay porcelanas de casi todas las grandes manufacturas europeas: Meissen (siglos XVIII y XIX), Sèvres, París; Limoges, Caughley, Longport, Capodimonte y otras. De las españolas hay vajillas y esculturas de la Real Fábrica del Buen Retiro (1760-1808), de los maestros Gricci, Carlos Scheppers y Bartolomé Sureda, y de la Real Fábrica de la Moncloa (1821-1871). Del siglo XX destacan obras de Peyró, Blat y Josep Guardiola.
La colección de vidrios es muy extensa y abarca desde los más antiguos grecopúnicos del siglo IV, romanos y visigodos, hasta las obras únicas de Lalique y de Loetz, con un conjunto muy importante de La Granja, datable entre 1727 y 1823.

El fondo de textiles se compone de piezas planas no confeccionadas, de ajuar doméstico y de indumentaria, ésta última tanto civil como religiosa. Cronológicamente arranca del siglo II, con el conjunto de piezas coptas, y llega prácticamente a la actualidad. Comprende un repertorio de técnicas muy variado, que incluye damascos, brocados, brocateles, terciopelos, estampados, batiks, ikats, bordados, encajes, etc. El repertorio de indumentaria se complementa con un extenso grupo de abanicos y con otros objetos de uso personal como monederos, carnets de baile, tabaqueras, etc.
El grupo de alfombras españolas de Cuenca y Alcaraz de los siglos XV-XVII es de los mejores de los conservados en un museo español.
El mobiliario español está muy bien representado a partir del siglo XIV, siendo la del Museo Nacional de Artes Decorativas la mejor colección de piezas comprendidas entre el gótico y el barroco existentes en una colección pública. Prácticamente todas las tipologías creadas hasta el siglo XIX figuran en las salas del MNAD, destacando los escritorios (comúnmente denominados bargueños), las camas y los muebles de asiento.
Joyas y metales, tanto de aplicación arquitectónica como doméstica, completan una colección muy rica y variada.
Horario de visitas:
De martes a viernes: de 9:30 a 15:00 h.
Sábados y domingos: de 10:00 a 14:00 h.
Lunes: cerrado
Visitas de grupos: Por petición previa.Teléfono: 91-532 64 99
Titularidad: MINISTERIO DE EDUCACIÓN Y CULTURA. (Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales)
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